Historia del Rottweiler
El Rottweiler es una de las
razas más antiguas. Su origen data desde los tiempos de los romanos. Se les utilizaba como perros de protección y conducción de ganado.
Estos perros se fueron mudando con los romanos más allá de las regiones alpinas, donde protegían a la gente y conducían
el ganado.
En
la región de Rottweil, estos ejemplares se cruzaron con los perros nativos, de los cuales surge una mezcla. A partir de entonces, la tarea principal del Rottweiler fue la de cuidar y conducir ganado mayor y defender
a su amo, así como sus posesiones. Su nombre “perro carnicero de Rottweil”
lo obtuvo por la antigua ciudad imperial de Rottweil. Los carniceros lo criaban
sólo de acuerdo a su rendimiento y utilidad. Fue así como, al paso del tiempo,
se formó una raza de protección y conducción inmejorable, a la que también se le encontró utilidad como perro de tracción.
Al
Rottweiler se le atribuye crédito considerable por ayudar a cambiar el mapa y las razas de Europa. Por supuesto, el papel del Rottweiler en estos cambios fue solo involuntario; no obstante, si no hubiera
sido por él, los ejércitos romanos no hubieran sido capaces de atravesar los Alpes e invadir Europa Central.
Hace siglos, una expedición militar era una inmensa empresa.
Para llevarla a cabo, los antiguos romanos tenían que reunir enormes cantidades de alimento para sobrevivir y su transporte
no era algo sencillo. En muchas ocasiones, el mayor problema se centraba en el
abastecimiento de carne para los soldados; tenía que ser transportada viva.
El movimiento de grandes rebaños de ganado bovino significaba trabajo para muchos perros. Estos fueron reclutados entre los tres tipos conocidos entonces en Roma: uno muy pesado y de pelo largo;
el segundo de pelo corto similar a un lobo y empleado incluso entonces en el pastoreo de ovejas; y el tercero también de pelo
corto pero de distinta conformación, utilizado para pastorear ganado bovino. Este
último fue el antecesor del Rottweiler. Muchos perros de este tipo acompañaron
a las diversas expediciones romanas como guías y guardianes del ganado bovino del ejército.
A medida que disminuía el tamaño del rebaño se necesitaban menos perros y los romanos no tenían la
necesidad de conservar a los otros. Así hoy en día hallamos cuatro razas distintas,
por lo menos, que han evolucionado desde este tipo de perro ganadero.
Su nombre proviene de Rotweil, municipio que se encuentra en una colina en la orilla del Río Neckar,
en Wurttemberg, al sur de Alemania. En Emmental se encuentran otros dos descendientes
del perro original.
Wurttemberg fue conquistado por los romanos en el siglo primero y por lo tanto existe una seguridad
de que la raza ahora llamada Rottweiler tiene unos 1900 años de antigüedad. La ciudad de Rottweil está en el centro de la región ganadera, a 109 Km al suroeste
de Stuttgart y favorablemente cerca de las fronteras de Francia y Hungría, lo que lo hacía un lugar conveniente para el comercio.
Los carniceros y tratantes de ganado que se establecieron en Rottweil, adoptaron por necesidad un perro
de trabajo y el perro ganadero romano fue reproducido con vistas a obtener un perro capaz de trabajar duro. El patrón carnicero no sólo necesitaba de un buen trabajador, sino también de un compañero de confianza
y un guardián seguro. Los robos eran más la regla que la excepción y era peligroso
andar por los caminos en una expedición de compras. Se acostumbraba que el patrón
atara su bolsa con el dinero al cuello del perro y así pocos ladrones se metían con uno de estos robustos Rottweilers.
Aparte del trabajo de guardián, los empleos principales del Rottweiler han sido siempre el de conducir
ganado vacuno, bueyes, ovejas y cerdos, y el de arrastrar carretillas. Los perros
más pequeños se utilizaban con el ganado bovino por ser capaces de mantener con más facilidad el trote constante. Los ejemplares más grandes se consideraban inadecuados para conducir y acosar ganado bovino, por ser capaces
algunos de los perros pesados, de derribar a una vaca brincando contra ella, reservándose estos para perro de tiro.
Después de que la conducción del ganado bovino por perros fue prohibida por la ley, el ganado comenzó
a ser embarcado por ferrocarril y el tipo grande de Rottweiler llegó también a ser sustituido por el burro para arrastrar
carritos: durante algún tiempo parecía que la raza desaparecería. En 1905, la
ciudad de Rottweil llegó a tener solo una hembra representativa de la raza.
Hubo un renacimiento del Rottweiler en 1910, cuando fue elegido como un tipo aconsejable para recibir
adiestramiento policíaco. Se unió al Aireadle Terrier, al Pastor Alemán y a su
propio descendiente, el Doberman Pinscher, que eran las únicas razas conocidas por su trabajo de policía. Inflexiblemente fiel y cariñoso, el Rottweiler ha adquirido más personalidad a través de su entrenamiento
como perro policía.
Cuando
a principios del siglo XX se buscaron razas caninas para el servicio policíaco, se le hicieron pruebas al Rottweiler. Se demostró rápidamente que este perro era perfectamente apto para tareas del servicio
policíaco. Es por eso que en 1910 se le nombró oficialmente como perro policía. La crianza del Rottweiler origina una raza fuerte, muy vigorosa, de color negro, con
marcas café-rojizas delimitadas, que a pesar de su apariencia totalmente enérgica, no deja de ser noble, siendo muy apropiado
como perro de protección, compañía y utilidad.